En el lado de la Pescheria que bordea el rio de le Beccarie, bajo la gran escalera exterior que sube al primer piso, se abren dos portones de hierro forjado. Acércate al más grande: sobre el dintel, forjada letra por letra, corre una inscripción en latín: PISCIS PRIMUM A CAPITE FOETET, «el pescado empieza a oler mal por la cabeza». Es un lema de doble filo.