En el extremo de la isla de Rialto, donde el Gran Canal hace la gran curva, está la Pescheria Nuova: la logia porticada donde desde hace más de un siglo se vende el pescado, en un edificio que parece gótico pero es de 1907, obra del arquitecto Domenico Rupolo y del pintor-escultor Cesare Laurenti, en esa «fría inspiración» en el siglo XV veneciano que las guías desaprobaron pero que a los venecianos ya les ha entrado por los ojos como si hubiera estado siempre ahí —inaugurada solemnemente el 28 de abril de 1907, con motivo de la VII Bienal.