Justo detrás de la iglesia de San Giovanni Crisostomo se abre esta calle (callejón veneciano), «ancha» según los estándares locales y lleva un nombre de leyenda marinera. El cagnoletto —o cagnoleto— es en realidad la musola, un pequeño tiburón típico del Adriático. El nombre da pie a un juego de palabras: en veneciano, cagnoleto también significa «perrito», y en inglés ese pez se llama dogfish, literalmente «pez perro», con la misma imagen.