El sestiere se llama Santa Croce por una iglesia que ya no existe. Fue consagrada en 774 por Obelario, primer obispo de Olivolo, y se convirtió en parroquia; en 1109 pasó con el terreno a los monjes cluniacenses, que construyeron al lado un monasterio. A mediados del siglo XIV los monjes se marcharon, y el cabildo de los sacerdotes la hizo reconstruir: nueva consagración el 28 de septiembre de 1342.