La leyenda cuenta que en 1291 la casa de Nazaret donde la Virgen recibió el anuncio del ángel fue llevada en vuelo por los ángeles hasta Loreto, para sustraerla a los turcos que avanzaban en Tierra Santa. Allí se construyó encima una basílica y alrededor una devoción inmensa: la Santa Casa se convirtió en la reliquia-arquitectura más famosa del catolicismo.