Un niño con el chaleco salvavidas, los pies por debajo del nivel del rio (un pequeño canal veneciano) y una bengala que despide humo rosa, como una señal de socorro: apareció de noche sobre un muro desconchado a ras del agua, mientras la ciudad estaba llena de gente por la Bienal. Era la noche entre el 8 y el 9 de mayo de 2019. Con la marea alta queda casi sumergido.