En Calle del Dose, a dos pasos de Campo San Maurizio y del rio di Santo Stefano, destaca la rica fachada clasicista y correcta —«no licenciosa», decía Fontana— de Palazzo Da Ponte, erigida en la segunda mitad del siglo XVI para el dux Nicolò Da Ponte (1578-1585) y atribuida por los eruditos del XIX nada menos que al Sansovino.