El gran cuadrante claro de la torre de levante de la Porta da Mar es un reloj de sol: el gnomon proyecta la sombra del sol sobre las horas, y el marco que lo rodea no es un friso cualquiera, sino un cabo de barco anudado y esculpido en el mármol. La torre gemela, la de ponente, lleva en cambio un reloj mecánico: dos maneras de medir el tiempo, una frente a otra en la puerta acuática del Arsenal.