Un rectángulo de agua y ladrillos en el Cannaregio profundo, a un paso de las Fondamenta Nuove: el Campo (la plaza veneciana) dei Gesuiti se alarga de sur a norte dominado por un lado entero de historia conventual —la blanca fachada barroca de la iglesia de Santa Maria Assunta y la mole del monasterio que corre a su lado.