En el corazón de San Polo, entre Campo Sant’Aponal y Campo San Silvestro (plazas), corre una calle (callejuela veneciana) estrecha y doblemente cubierta por pasajes porticados: la Calle dei Sbianchesini. El nombre no tiene nada que ver con la ropa blanca: los bianchesini eran los encaladores, los maestros que blanqueaban las paredes de las casas, y aquí —en la parroquia de San Silvestro— vivían y trabajaban.