El 15 de junio de 1310 Venecia estuvo a punto de cambiar de dueño. Los conjurados de Bajamonte Tiepolo, Marco Querini y Badoero Badoer bajaban hacia Piazza San Marco en tres columnas, decididos a abatir al dux Pietro Gradenigo, y una de esas columnas pasaba justo por aquí, por la Merceria. Desde una ventana sobre este arco una mujer dejó caer su mortero.