Al pie de Ponte del Fontego, en el corazón de Castello, la fachada de este palacio da al rio (canal veneciano) de Santa Giustina, con la discreción de las casas que no necesitan llamar la atención. Los venecianos lo llaman «dalla Sbarra», por la banda diagonal que cruza el escudo de los Morosini, una de las familias más poderosas de la Serenísima, asentada en esta zona al menos desde el siglo XIII.