El cuadrante de los Santi Apostoli dice cuántas horas de luz quedan. Para entenderlo hay que olvidar el reloj del teléfono y volver a cómo se contaba el tiempo en Venecia. Durante siglos, en Venecia, el día se contaba desde la puesta del sol: cuando el sol se ponía el reloj marcaba 24, y enseguida volvía a empezar desde 1. Más adelante el inicio se trasladó a media hora después del ocaso, cuando las campanas tocaban el Ave María.