Entre las Zattere y San Sebastiano, en uno de los barrios más populares de Dorsoduro, Campo San Basegio es la plaza de un pueblo: la vera da pozzo de 1558 en el centro, la ropa tendida, la trattoria con las mesas fuera. El nombre viene de una iglesia que ya no existe —San Basilio, llamada en dialecto San Basegio, derribada en el siglo XIX tras años pasados como depósito de madera: destino irónico, en un lugar que de madera vivía.