El Ponte y la Calle del Pistor toman el nombre de la tienda de un pistor —vendedor de pan, prestinaio en dialecto— que en otro tiempo se encontraba a los pies del puente, junto a San Lio. El puente, de piedra con bandas de hierro a meandros y círculos, salva el rio (canal veneciano) del Piombo —que en el siglo XVI se llamaba aún del Brusa Piombo, por el fundidor de plomo que estaba allí, y en los necrologios sanitarios aparece una Pasqueta, hija de un tal Domenego brusapiombo, muerta en 1559— uniendo Calle Carminati con Calle del Pistor, entre la parroquia de San Lio y la de Santa Marina; una reciente tienda de pastelería le ha hecho ganar también el nombre de ’ponte de le Paste’.