Mira el frente que corre entre Palazzo Gritti y el campo (plaza) de San Simeone: edificios bajos de almacén, nada que recuerde un palacio. Y sin embargo aquí, asomada al Gran Canal en el extremo de Riva di Biasio, se alzaba una casa de los Correr, una de las familias patricias más antiguas de la Serenísima —la misma del coleccionista Teodoro, de quien nace el museo de la Plaza de San Marcos.