La única avenida de Venecia está donde menos te lo esperas: en el extremo de Castello, en la isla de Sant’Elena, donde una avenida de verdad — asfaltada, arbolada, abierta al horizonte — corta el Parco della Rimembranza.
La única avenida de Venecia está donde menos te lo esperas: en el extremo de Castello, en la isla de Sant’Elena, donde una avenida de verdad — asfaltada, arbolada, abierta al horizonte — corta el Parco della Rimembranza.
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