Frente a Punta della Dogana, donde el Gran Canal encuentra el rio (canal veneciano) di San Moisè, hay un palacio rosa que esconde una paradoja: su fachada más bella no es la que ves. Cuando Bartolomeo Manopola lo rehizo en el siglo XVII decidió que el frente principal sería el que da al rio estrecho, no al canal de los palacios.