Sobre las Fondamente Nuove (los paseos junto al canal), la larga ribera septentrional abierta a la laguna, destaca la severa fachada de Palazzo Donà dalle Rose: almohadillado liso de piedra de Istria, portalón de arco apuntado y, tras el umbral, un tesoro inesperado —dos colosales fanò, los faroles de popa de madera dorada que la tradición quiere venidos de la galera de los Donà en Lepanto.