A lo largo de la Fondamenta Zen (paseo junto al canal), poco más allá del Ponte dei Gesuiti, se alinea el grupo de palacios que dio morada a una de las más extraordinarias familias de navegantes de la Serenísima: los Zeno, que dieron al patriziado veneciano un dux, Renier (1253-1268), al almirante Carlo «Capitano da mar», entre los triunfadores de la guerra de Chioggia, y a los hermanos Nicolò y Antonio, legendarios exploradores de los mares del Norte.