A dos pasos de Ca’ Rezzonico, frente a Palazzo Grassi y entre este palacio y el Palazzo degli Ambasciatori, esta fachada neogótica juega a ocultar su edad: parece un capricho de principios del siglo XX —y lo es, pues se construyó entre 1910 y 1912 sobre las ruinas del palacio Malpaga, destruido por un incendio—, pero en ella se incrustaron mármoles, columnas y relieves antiguos recuperados de la demolición.