El Campo dei Santi Giovanni e Paolo —’San Zanipolo’ para los venecianos— es, después de la Plaza de San Marcos, el más monumental de la ciudad: por aquí pasaban los féretros de los dux y de los dignatarios hacia las últimas honras en la gran iglesia, y aquí la multitud se reunía para las ceremonias solemnes, como cuando en 1782 el papa Pío VI la bendijo desde una logia erigida contra la Scuola de San Marco.