Las jambas de este portal están llenas de signos, y no los hizo una sola persona. La fachada es de finales del siglo XV, reconstruida tras el incendio de 1485, pero las piedras siguieron recogiendo incisiones durante siglos, de manos distintas y en épocas distintas. La Universidad Ca’ Foscari ha iniciado el estudio y la catalogación en toda la ciudad, y aquí hay uno de los grupos más densos, un catálogo de naves grabadas una junto a otra.