Todo el mundo se detiene a mirar las estatuas, allá arriba. Pero lo mejor de esta fachada está casi a la altura de los ojos: en los plintos de las columnas del primer orden, en vez de simples bloques de mármol, hay seis planos de ciudades fortificadas esculpidos. Zara, Candía, Padua, Roma, Corfú y Spalato, cada una con su nombre.