Una de las iglesias más ricas de historia de Venecia, a dos pasos de la Plaza de San Marcos. Fue fundada en el siglo IX por voluntad del dux Giustiniano Partecipazio, con la ayuda —según la tradición— del emperador de Oriente León V el Armenio, y dedicada a Zacarías, padre de Juan Bautista, cuyo cuerpo aquí se venera.