En la confluencia entre el canal de Cannaregio y el Gran Canal, San Geremia es hoy el Santuario de Santa Lucía: en la capilla absidal —desmontada pieza por pieza de la iglesia palladiana demolida en 1861 para dejar sitio a la estación— descansa la mártir de Siracusa, llegada a Venecia con el botín de la Cuarta Cruzada.