En un campiello —una placeta— con árboles, asomado al rio, entre los canales silenciosos detrás de la Riva di Biasio, la iglesia de San Simeone Grande es una de las más antiguas del sestiere —del barrio—: fundada, dicen las crónicas, en 967 a expensas comunes de las familias Ghisi, Adoldi y Briosi, fue rehecha en piedra después del incendio de 1150.