Detente en Campo dei Mori, en Cannaregio: una plazoleta recogida, rodeada de casas antiguas y cargada de recuerdos familiares. Aquí tenían sus casas y su fondaco los Mastelli, mercaderes que, según las crónicas, llegaron de Morea. Hasta su apellido daba pie a historias: se decía que venía de los mastelli, las cubas llenas de monedas de las que disponía la familia, y las crónicas incluso los sitúan en la cuarta cruzada junto a Enrico Dandolo.