Un campiello (placita) del sestiere (barrio) de Santa Croce asomado al agua, en el punto exacto donde el Rio Marin —el canal excavado a mano por voluntad de un Marin Dandolo— termina su recorrido y prosigue como Rio de San Giacomo. El nombre llega de un tabernáculo con un Cristo en cruz que en otro tiempo se encontraba aquí: en Venecia las imágenes del Crucifijo han bautizado unas cuantas calles y puentes.