Pocas calles del mundo tienen un nombre tan explícito: Calle della Morte. La calle de la muerte, escrita en negro sobre blanco en una placa. Se abre en la esquina suroeste del Campo Bandiera e Moro (plaza), en el corazón de Castello, y en pocos pasos se mete bajo las casas convirtiéndose en un pasaje estrecho y cubierto, oscuro incluso en pleno verano.