Sobre la ribera de Cannaregio, frente a Ca’ Pesaro, Palazzo Gussoni Grimani della Vida parece un elegante palacio del siglo XVI como tantos: dos cuadríforas con balcón superpuestas en el centro, cornisas y tímpanos curvos. Sin embargo aquella fachada voluntariamente plana escondía un secreto: había sido pensada como una tela.