Esa pared no está decorada: es un gráfico. Las líneas azules horizontales que la atraviesan a lo largo de un centenar de metros marcan el nivel medio del mar previsto en Venecia año por año, desde hoy hasta 2200. Arriba están pintadas en forma simbólica las olas extremas, y repartidas por el muro hay variables y fórmulas matemáticas que describen la subida de las aguas, incluidas las partes por millón de anhídrido carbónico en la atmósfera.