Entre Palazzo Balbi Valier y Palazzo Contarini Polignac, a la altura de Sant’Agnese, el Gran Canal se abre a un claro excepcional: un jardín privado que baja hasta el agua y termina en una balaustrada semicircular. Allí se alzaba el palacio de los Paradiso, una familia que se extinguió con su último heredero: Girolamo, asesinado en 1531 por Vincenzo Grimani, hijo del dux Antonio.