En una plaza arbolada y tranquila de Dorsoduro se alza la iglesia de los santos Gervasio y Protasio, a la que los venecianos siempre han llamado San Trovaso: una deformación dialectal que fundió los dos nombres en uno. La iglesia ya existía en el siglo XI; las familias Barbarigo y Caravella la reconstruyeron en 1028. Un incendio la destruyó en 1105 y volvió a levantarse con nártex y mosaicos en la cúpula.
Qué ver en el interior
- San Trovaso — Capilla del Santísimo Sacramento
- San Trovaso — Presbiterio y Capilla Molin
- San Trovaso — Capilla Milledonne
- San Trovaso — Las capillas de Palma el Joven