A medio camino entre San Marcos y Rialto, asomada al rio (un pequeño canal) que le da el agua y al campiello (la placita) que le da el aire, San Luca es una de las parroquias más antiguas de Venecia: la quisieron en el siglo XI las familias Dandolo y Pizzamano, en formas veneciano-bizantinas de tres naves, en un punto estratégico del comercio de la ciudad.