Lo más radical de esta casa no se ve. A mediados de los años noventa estaba en peligro de derrumbe y, en lugar de derribarla, se cortó en la base y se elevó 40 centímetros en tres días con gatos hidráulicos. La obra, sin embargo, duró más de un año. Servía para dejar las plantas bajas fuera del acqua alta (la marea alta excepcional). Fue una de las primeras intervenciones de este tipo que se hicieron en Venecia sobre un edificio entero.