Justo después de la iglesia de los Miracoli se abre Campo Santa Maria Nuova, una plaza luminosa y cotidiana de Cannaregio que guarda una ausencia: aquí se alzaba la antiquísima iglesia parroquial de Santa Maria Nova, fundada, según la tradición, en 971, reconstruida varias veces y demolida en 1852. De ella quedan los dibujos de Visentini y las obras repartidas por distintos museos.