Campo San Vitale —que los venecianos llaman más a menudo Campo San Vidal— es un pequeño espacio de paso en el sestiere (distrito) de San Marco, encajado entre la vastedad del Campo Santo Stefano y la cabecera del puente de la Academia. Lo domina la fachada dieciochesca de la iglesia de San Vitale, un frente de inspiración palladiana que parece puesto ahí a propósito para cerrar la escena.