Una calle y un pasaje cubierto en Sant’Agnese, entre las Zattere y el rio (canal veneciano) degli Ognissanti, que toman el nombre del palazzo Trevisan —«desfigurado de mil maneras» ya en tiempos de Tassini, pero todavía en pie con la fachada vuelta hacia la Giudecca. La rama de los Trevisan de esta contrada es antiquísima: un Marco Trevisan hizo testamento aquí en 1242, y tenían sepulcro en la iglesia de Sant’Agnese.