Junto a la Basílica dei Frari se abre un edificio que conserva la memoria escrita de Venecia: el Archivo de Estado. Durante casi seis siglos fue la Ca’ Granda de los frailes menores conventuales, un vasto organismo de iglesia, claustros, refectorios y celdas nacido sobre un terreno que en el siglo XIII estaba aún marcado por el agua.