Sobre el Gran Canal, a dos pasos de Rialto, un palacio rosa y un moderno edificio de oficinas comparten un secreto: bajo sus cimientos duerme el Teatro Sant’Angelo, uno de los siete escenarios de ópera de la Serenísima, donde Antonio Vivaldi hizo debutar doce de sus melodramas y Carlo Goldoni hizo reír a Venecia con la compañía Medebach.