En el corazón de Cannaregio, donde el canal homónimo se ensancha hacia la laguna, el Ponte dei Tre Archi pone en escena una forma que en Venecia era común y que hoy sobrevive solo aquí: tres arcadas —dos pequeñas laterales y una grande central— en ladrillo y piedra de Istria, y quince blasones de los Provveditori de Comun grabados sobre los arcos menores.