En Salizada San Lio, en el palacio adosado al flanco de la iglesia de San Lio. Alza los ojos hasta el segundo piso: poco bajo las ventanas sobresalen cuatro piedras agujereadas, en fila a lo largo de toda la fachada.
En Salizada San Lio, en el palacio adosado al flanco de la iglesia de San Lio. Alza los ojos hasta el segundo piso: poco bajo las ventanas sobresalen cuatro piedras agujereadas, en fila a lo largo de toda la fachada.
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