Frente al Palacio Ducal, más allá del rio (canal veneciano) atravesado por el Puente de los Suspiros, el Palazzo delle Prigioni es uno de los primeros edificios de Europa construidos expresamente para hacer de cárcel: severa fachada clasicista de un piso, con pórtico y poderosos bloques almohadillados de Istria, iniciada en 1563 por el Rusconi, retomada por Antonio da Ponte en 1589 y terminada por los Contino en 1614.