En el Ramo dei Fuseri, a pocos pasos de la estrecha y vivaz Frezzeria, Palazzo Molin —llamado también del Cuoridoro— tiene dos caras: sobre la calle se abre una fachada moderna que lleva una epígrafe en recuerdo de la estancia de Wolfgang Goethe en 1786, mientras el verdadero rostro del palacio, una bella fachada gótico-veneciana del siglo XV, se asoma al rio dei Barcaroli (canal menor veneciano) y se admira desde el puente homónimo.