La larga ribera que costea el rio della Madonna dell’Orto es el frente de agua de la iglesia gótica de San Cristoforo —la que todos llaman Madonna dell’Orto por la estatua milagrosa, llamada también «Odorosa», que el escultor Giovanni de Santi, insatisfecho del encargo, había puesto en su propio huerto aquí al lado: de noche emanaba extraños relámpagos, los venecianos acudían en peregrinación y los milagros se multiplicaron, hasta que el obispo convenció al escultor de entregarla a los frailes de San Cristoforo.