La fondamenta (paseo junto al canal) que da nombre al barrio —o, mejor dicho, que lo recibe del sestiere (distrito)— bordea el Canale di Cannaregio, la «segunda» vía acuática de la ciudad, desde el Ponte delle Guglie hasta el Ghetto. El propio nombre cuenta una historia: nada de Canal Regio; aquí había juncales y pantanos, como relata una crónica de 1410, y con la marea baja todavía corría por el canal el arroyuelo Osellino, o Marzenego.