A pocos pasos de la Spadaria, el Palazzo Anzelieri, construido por mercaderes llegados de Lucca, guarda en la Calle Larga San Marco — una de las principales calles de Venecia — uno de los tesoros más singulares de la vida cotidiana veneciana del siglo XVIII: la Farmacia all’Insegna del Salvatore, una antigua botica que parece haberse detenido en el tiempo.